La empresa Rheyde Lanabesak, S.L., situada en el Polígono Industrial de Goitondo de Mallabia, despidió el pasado 14 de enero, a un trabajador ex Delegado de Personal por CCOO, «por solicitar ese mismo día su derecho a reducir la jornada por cuidado de hijo» según afirma CCOO. Sin embargo la empresa acusa al trabajador de pretender ejercitar este derecho «con el único propósito, no ya de disfrutarlo, sino con el de perjudicar a terceros, en este caso a la empresa».

Desde CCOO se informa que «previo a la solicitud de reducción de jornada, la empresa comunicó al trabajador su decisión unilateral de modificar sus condiciones de trabajo tras veinte años a jornada partida a relevos». El sindicato aclara que «tras esta modificación de jornada, el trabajador despedido se vio obligado a solicitar una reducción de jornada, ya que con la nueva jornada a relevo presentada por la empresa no podía cubrir las necesidades de su hijo menor». Dicha solicitud fue entregada, según CCOO, el 14 de enero, «negándose la empresa a firmar el ‘recibí’ de la misma», indicaban los responsables sindicales.

La respuesta por parte de Rheyde Lanabesak, S.L. no se hizo esperar y, El mismo día en el que el trabajador notificó a la empresa su derecho a reducir la jornada por guarda legal, Rheyde Lanabesak S.L procedió a despedirle justificando dicho despido «imponiéndole una sanción muy grave achacándole hechos que nunca existieron», afirman tajantemente.

Denuncia

CCOO denuncia estos hechos, y transmite a la empresa que de marcha atrás con su decisión y readmita al trabajador.

Independientemente a las acciones legales que el trabajador despedido pueda llevar a cabo, CCOO convocará una serie de movilizaciones en repulsa a este despido.

De hecho, estos representantes sindicales se concentraron anteriormente frente a la empresa para reivindicar todas estas solicitudes a la empresa.

Por su parte, la empresa entiende que «el despido del trabajador no ha tenido como motivo o móvil el acogimiento del trabajador a ninguno de sus legítimos derechos, ni en el de haber sido delegado de los trabajadores. Todo lo contrario».

«Tono amenazante»

Los responsables de la firma acusan a CCOO de omitir «intencionadamente un hecho fundamental: la modificación sustancial de condiciones de trabajo a la que se refieren, no es tal sino lo que la dirección de la empresa propuso, por estrictos motivos de eficiencia y competitividad, modificar el sistema de trabajo pasando de jornada partida a jornada a relevos. Eso sí, este cambio afectó a toda la plantilla y no sólo al trabajador en cuestión» explican los responsables de Rheyde, que añaden que «el trabajador se dirigió a la dirección en tono amenazante, hecho que motivó la instrucción de un expediente sancionador que finalizó con la sanción de despido».

La empresa insiste en que «el trabajador comunicó formalmente su deseo de acogerse a una reducción de jornada mediante un burofax a los dos días de ser sancionado, con el claro y evidente propósito de contrarrestar la sanción». Por ello, afirman que «acatarán lo que decida la justicia».