Los impuestos no aumentarán, salvo el del agua, que dependerá de las tasas que establezca el Consorcio y los precios del IMD y del euskaltegi

La corporación municipal de Ermua aprueba la congelación de impuestos para 2015. Las tasas dependientes de la gestión municipal no tendrán ninguna subida el año que viene, con excepción de los precios del IMD y el euskaltegi municipal, que establecen sus tasas de forma independiente, y el precio del agua que a partir de enero de 2015 dependerá del Consorcio de Aguas de Gipuzkoa.

Esta decisión se tomó en el último pleno celebrado en la villa, en el que todos los grupos políticos locales votaron a favor de la iniciativa local, salvo Bildu que se abstuvo, aunque también los corporativos de EAJ-PNV mostraron reticencias a la decisión.

Desde Bildu aclaraban que la decisión de la congelación en los impuestos les parecía insuficiente «ya que nosotros apostamos por la política fiscal progresiva, lo que supone que quien tiene más debe pagar más y quien tiene menos debe pagar menos». Este sistema trataría, por ejemplo, de premiar a las unidades familiares más grandes. El portavoz de Bildu, Iker Saenz de Zaitegi, también planteaba implantar la política progresiva en el IBI y aplicar políticas sociales claras en las ayudas de Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y en las Ayudas de Emergencia Social (AES).

El alcalde de la villa, Carlos Totorika, aludía a la imposibilidad de aplicar los impuestos progresivos «porque desde la admisnitración costaría muchísimos recursos o sería imposible la gestión de todos los impuestos de modo progresivo». Por otro lado, justificaba su decisión de tomar como referente el IPC «porque de este modo se aumenta la presión fiscal cuando realmente la población puede y unos servicios públicos efectivos se mantienen con impuestos, sino no sería posible mantener el buen nivel de éstos».

El concejal responsable de Bienestar Social, Fernando Lecumberri, explicó a los responsables de Bildu «que el IBI se regula a través de una norma foral y se decide en las Juntas Generales de Bizkaia». Esta misma gestión supramunicipal fue argüída por el concejal del PP en el caso de las ayudas de RGI y las AES. Por último insistió en que «en Bienestar Social ningún contrato aplica una bajada del IPC, sino que, como mínimo se mantienen, por lo que debemos mantener las tasas para poder mantener como mínimo esos contratos».

Electoralismo

Por su parte, el PNV afirmaba su apoyo a la propuesta de no aumentar las ordenanzas fiscales municipales de 2015, «ya que es lo que hemos propuesto desde EAJ-PNV durante los tres últimos años», aunque se mostraba escéptico sobre las razones por las que el equipo de gobierno había tomado esta decisión. «Pensamos que esto se podía haber realizado antes», añadía el portavoz del grupo, Jol Gisasola . «¿Es que el año que viene tocan elecciones?», preguntaba el edil nacionalista.

Respondiendo a esta acusación electoralista, el primer edil, Carlos Totorika, defendía el mantenimiento en el precio de las cargas fiscales de 2015 aludiendo a la situación prevista para el próximo año.

«No es lo mismo plantear una congelación de impuestos cuando hay un crecimiento, o cuando se calcula que el IPC descenderá en un 0,5%. Nuestro esquema no es electoralista, sino de coherencia y ejemplar, porque lo que planteamos es que suba la presión fiscal dependiendo de la inflación», insistía Totorika.