El propósito de su trabajo ha sido cuestionar si Suecia puede ser considerada como uno de los países referencia en relación a la capacidad de innovación.

El pasado miércoles, 2 de marzo, se dio a conocer el nombre del proyecto ganador del VII UAM – Accenture Chair Award dentro de la temática “Innovación y Recuperación Económica”. La decisión la tomó un jurado formado por dos miembros de UAM – Accenture ,  D. Juan Pedro Moreno, Presidente del Comité Ejecutivo de la Cátedra, y la profesora María Paloma Sánchez, Directora de la misma, además de por Juergen Donges, Profesor Emérito de economía política de la Universidad de Cologne y ex presidente del Consejo Alemán de Expertos Económicos del Gobierno Alemán; el profesor Daniele Archibugi, Director del Consejo Internacional Italiano de Investigación (CNR); y D. Ignacio Villoch, Director del Centro de innovación de BBVA.

Tres proyectos llegaron a la ronda final. Por un lado, el titulado Measuring Macro-level effects of the global economic recession on university-industry research cooperation; por otro, el proyecto Persistence of innovative activities in times of crisis the case of the Basque Country. El último finalista, y finalmente ganador del premio, fue el realizado por Jon Mikel Zabala-Iturriagagoitia, junto con Charles Edquist, del Centro de Innovación, Investigación y Competencia en la Economía del Aprendizaje (CIRCLE), y la Universidad de Lund (Suecia), titulado Is more always better? Analysing the Innovation Union Scoreboard in Sweden.

Tal y como explica Zabala, su artículo se centra en el análisis del Innovation Union Scoreboard (IUS). La Comisión Europea, dentro de su estrategia Europa 2020, ha considerado que el fortalecimiento de la capacidad de innovación es uno de los pilares sobre los cuales ésta debe estar fundamentada. Para monitorizar los avances que se producen en la mejora de esta capacidad de innovación, la comisión está utilizando el IUS. Una de las conclusiones que ofrece este de manera sistemática es que Suecia mantiene a lo largo del tiempo una posición de liderazgo en innovación en la Unión Europea. Para alcanzar dicha conclusión, el IUS se basa en la monitorización de 25 indicadores. La lógica que subyace al IUS es la de “cuanto más, mejor”. En otras palabras, cuanta más capacidad de innovación tenga un país, mejor serán sus niveles de bienestar. Sin embargo, a Zabala y a su equipo les llamaba la atención el hecho de que el IUS no caracterizara esos 25 indicadores, es decir, qué estaban midiendo, sino que les diera a todos ellos el mismo peso específico, independientemente de si se trataba de indicadores de output, de input o de procesos intermedios.

Por ello, el propósito de su trabajo es cuestionar si Suecia puede ser considerada como uno de los países de referencia en relación a la capacidad de innovación. Para ello, emplearon exclusivamente los datos proporcionados por el IUS para los años 2014 y 2015, evaluaron el desempeño del sistema de innovación sueco, y re examinaron los resultados que arrojaban los anteriores datos, pero utilizando un enfoque diferente al empleado por el IUS. En su aproximación, dividieron los indicadores del IUS en indicadores de input y de output y los compararon entre sí, para poder así analizar el nivel de desempeño alcanzado en función de la productividad o eficiencia alcanzada por el país. Entonces compararon los resultados que obtuvieron con su aproximación con los resultados obtenidos a partir de la perspectiva empleada por el IUS.

Sus resultados muestran que Suecia mantiene una posición de liderazgo para los indicadores de input de innovación, pero al analizar su desempeño en relación a los indicadores de output, sus resultados son notablemente inferiores a los que cabría esperar. Demostraron que muchos países que dedican menos recursos (inputs) que Suecia a la innovación, logran alcanzar niveles excepcionales de eficiencia y, al contrario de lo que predice el IUS, los países con sistemas de innovación más desarrollados, como Suecia, no muestran niveles de eficiencia acordes con sus esfuerzos de innovación. Es decir, concluyeron que la metodología seguida por el IUS es muy parcial, y por tanto, puede inducir a la formulación de políticas no coherentes por parte de los estados miembros, además de confundir a investigadores, legisladores, así como al público en general.

Como en todo trabajo académico, la principal idea que buscaban era la de dar difusión a sus resultados, de forma que éstos llegaran a la mayor cantidad de personas posibles, parar poder así contribuir al avance del conocimiento, y fomentar un debate sobre la temática que les ocupa. Conocían la existencia de este premio desde hacía ya un tiempo y al ser la temática del premio de este año la “innovación y recuperación económica”, pensaron que su artículo podía adecuarse a los temas que se incluían en la convocatoria.

“No se trata por lo tanto de algo improvisado”, cuenta Zabala. Comenzaron con este proyecto en el año 2009, cuando él empezó a trabajar con el profesor Edquist en Lund (Suecia). “Inicialmente, nuestra finalidad era determinar qué indicadores de output podrían caracterizar de la manera más fehaciente posible un sistema de innovación. Sin embargo, no conseguimos nada que nos satisficiera. En el año 2012 cambiamos de rumbo y empezamos a plantear la posibilidad de emplear aproximaciones basadas en la medición de la eficiencia, ya que había realizado mi tesis doctoral en este tema. Empezamos a trabajar en esta aproximación y poco a poco nos empezaron a salir cosas que nos llamaban mucho la atención. Paso a paso conseguimos escribir un primer borrador, y cuando nos enteramos de la convocatoria del premio, nos animamos a presentarlo. Ahora mismo el artículo que está en evaluación es una revista científica”.

Jon Mikel Zabala Iturriagagoitia

Jon Mikel Zabala Iturriagagoitia es profesor en el departamento de Economía de la DBS en el campus de Donostia-San Sebastián. Su investigación se centra en torno a la gestión de la innovación tanto de las organizaciones como de los territorios, y en el análisis y evaluación de las políticas de innovación. Actualmente imparte Macroeconomía Microeconomía en ADE, y participa en Innovandis dentro del módulo de “nuevo lenguaje de la innovación”.

Cátedra UAM – Accenture

La cátedra UAM – Accenture en Economía y Gestión de la Innovación ha sido creada por la Universidad Autónoma de Madrid y Accenture, conscientes de la importancia de la innovación para el desarrollo socio-económico y de las ventajas de la colaboración universidad-empresa. El objetivo es favorecer la presencia empresarial en la actividad docente e investigadora de la Universidad en áreas de interés mutuo determinantes del crecimiento y bienestar económico, y nutriéndose del conocimiento y la experiencia empresarial para que sus actividades respondan a las necesidades de la sociedad.